Viaje con su mascota a Uruguay: ¿qué trámites necesita?

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Con el objetivo de evitar la diseminación de enfermedades zoonóticas y garantizar el estado sanitario de los animales que son transportados, cada país exige ciertas normas para el ingreso de mascotas que viajen con sus dueños por vía aérea, terrestre o acuática.  

En el caso de Uruguay, para ingresar con perros o gatos, se solicita  un certificado oficial firmado por la Autoridad Competente del país de origen, emitido dentro de los 10 días previos al viaje, donde conste que:

  • La mascota está libre de síntomas y signos de enfermedades infecciosas y parasitarias.
  • Se ha realizado una desparasitación interna y externa, con fecha y nombre del producto aplicado.
  • El animal se encuentra con la Vacuna antirrábica vigente, con fecha de vacunación, tipo, serie y marca de vacuna.
  • En el caso de caninos, se haya realizado el tratamiento contra Tenía Echinococcus (Quiste Hidático) con un antiparasitario que contenga como principio activo Praziquantel, dentro de un período mínimo de 72 hs. y máximo de 30 días previo al ingreso.

En nuestro país, el Certificado Veterinario Internacional (CVI) es emitido por el Senasa -Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria- y este trámite puede realizarse por autogestión o de manera presencial.

Además del correspondiente certificado, para el caso de caninos, Uruguay no autoriza la entrada a su territorio de animales previamente diagnosticados con Leishmaniosis. Esta medida de control, se toma en cuenta por tratarse de una de enfermedad presente en varios países de la región, producida por un parásito, transmitida por vectores de los géneros Phlebotomus spp. y Lutzomyia spp.,  que afecta a los caninos y humanos. La enfermedad puede aparejar graves consecuencias para la salud humana incluyendo cuadros mortales sin el tratamiento adecuado.

Se exigirá la prueba de detección de la respuesta inmunitaria negativa a Leishmaniasis, de acuerdo al “Manual de las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas para los animales terrestres” de la  Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), para ingreso al país de animales de la especie canina, provenientes de países o zonas con Leishmaniasis.

La serología es el método de diagnóstico recomendado incluso durante las primeras fases de la enfermedad. En las formas subclínicas, los casos seropositivos se confirman mediante el diagnóstico parasitológico o la PCR. Entre las técnicas serológicas disponibles, la prueba de inmunofluorescencia indirecta y el enzimoinmunoanálisis son las más adecuadas.

Según el capítulo 3.1.11, del Manual Terrestre de la OIE 2018 hay ciertos puntos a considerar al realizar las pruebas diagnósticas mencionadas:

  • Prueba de inmunofluorescencia indirecta:

La prueba de inmunofluorescencia indirecta (IFA) es de amplio uso por su facilidad de aplicación. La prueba es específica de género, aunque se han descrito reacciones cruzadas significativas en individuos infectados por Tripanosoma cruzi. Para estos casos, serían más apropiadas las pruebas serológicas basadas en los antígenos específicos recombinantes de Leishmania. En áreas libres de la enfermedad de Chagas, la prueba IFA para el diagnóstico clínico de Leishmaniasis visceral (LV) o Leishmaniasis canina (LCan)  tiene una sensibilidad del 96% y una especificidad del 98%, es decir, similares a las del enzimoinmunoanálisis (ELISA). Aunque se pueden usar como antígenos los amastigotos de los cortes congelados o de los frotis de órganos infectados, los promastigotos cultivados constituyen la fuente de antígeno más frecuente.

Interpretación de los resultados:

(…) En la LCan, el título umbral oscila entre 1/40 (indicativo de exposición pero no necesariamente de infección instaurada) y 1/160 (indicativo de infección instaurada), mientras que un título de 1/320 o superior puede ser indicativo de la enfermedad en perros clínicamente sospechosos (Paltrinieri et al., 2010). En cuanto a otros mamíferos domésticos (como los gatos), no se dispone de límites umbral estandarizados para los resultados de la IFA. Dado que el rendimiento de la IFA puede variar entre laboratorios, es mejor que cada laboratorio defina su propio título umbral empleando sueros de referencia positivos y negativos.

  • Enzimoinmunoanálisis

El ELISA se puede llevar a cabo con suero o con un volumen medido de sangre. La muestra se eluye y se analiza a una dilución única determinada previamente para dar una especificidad y sensibilidad aceptables. Esta prueba se puede utilizar para los estudios epidemiológicos en condiciones de campo.

 

El método ELISA es útil para diagnosticar la leishmaniasis del Viejo y del Nuevo Mundo. No existe o hay poca reacción cruzada con otras enfermedades y, dependiendo de la cepa de Leishmania utilizada, la sensibilidad varía del 86% al 99%. Para el diagnóstico de la LCan mediante ELISA, se ha utilizado un antígeno del promastigotes soluble en detergente en vez de lisados totales. El detergente fue Tritón X-100 y el extracto proteico se protegió con inhibidores de proteasas. Utilizando este método, la sensibilidad del ELISA aumentó hasta el 99,5%, mientras que su especificidad fue comparable con la de la prueba IFA (97%) (Mancianti et al., 1995).

 

Fuente: https://www.oie.int/fileadmin/Home/esp/Health_standards/tahm/3.01.11_Leishmaniosis.pdf

Quedan eximidos de hacer la prueba diagnóstica, aquellos caninos que provienen de países o zonas donde nunca fue detectada la enfermedad y que esta situación sanitaria fue declarada ante OIE.

Los caninos que ingresen al país deberán venir acompañados de un collar repelente contra el insecto transmisor de la Leishmania a base de deltametrina o de imodac/opid/flumectrina.

A partir del 1º de octubre de 2018, se agrega a los requisitos necesarios para el ingreso de caninos a Uruguay, la identificación individual mediantes dispositivo electrónico con microchip. La identificación debe ser efectuada por un profesional veterinario matriculado, quien expedirá el certificado donde debe figurar la fecha de realización de la implantación, los datos del animal, el número de microchip, la firma y el sello del profesional actuante.

El microchip debe cumplir con las normas ISO 11784 y aplicar tecnología HDX o FDH-B. El mismo se leerá con un lector compatible con la norma ISO 11785. En caso de que el dispositivo colocado no cumpla con las normas precedentes, el responsable deberá proveer de un lector que permita la lectura del microchip para ingresar en Uruguay.

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